¿Sabías que el colón costarricense debe su nombre a Cristóbal Colón?

A partir del 1 de julio de 2026, Costa Rica retirará de circulación las monedas de 5, 10 y 25 colones de diseño anterior. Este cambio en el sistema monetario ofrece una oportunidad perfecta para descubrir una curiosidad histórica poco conocida en España: el origen del nombre de la moneda nacional costarricense.


El colón costarricense: un homenaje a Cristóbal Colón

El colón costarricense fue introducido en 1896 durante el gobierno de Rafael Yglesias Castro, sustituyendo al peso como unidad monetaria. Su nombre rinde homenaje a Cristóbal Colón, el navegante que llegó a las costas del país en 1502 durante su cuarto viaje al Nuevo Mundo.

La elección no fue casual. A finales del siglo XIX, muchos países latinoamericanos buscaban reforzar su identidad nacional, y bautizar la moneda con el apellido del explorador era una forma de conectar su historia con uno de los episodios más influyentes de la era moderna.

La influencia de Colón no se limitó al nombre: durante décadas, su imagen estuvo presente tanto en monedas como en billetes, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles del dinero costarricense.


 Moneda de cien colones con busto de Cristóbal Colón

Moneda de oro de cien colones con el perfil de Cristóbal Colón mirando hacia la derecha. El retrato, de estilo clásico y gran detalle, está rodeado por la inscripción “América Central” y “Cien Colones”, reflejando la estética solemne de la numismática de finales del siglo XIX. Estas piezas no solo tenían valor económico, sino también una fuerte carga simbólica vinculada a la historia del continente.

Imagen cortesía del Museo del Banco Central de Costa Rica.


Entre 1897 y 1928 se acuñaron monedas de oro de distintas denominaciones con su busto, inspirado en una medalla creada en Madrid en 1892. Hoy son piezas muy valoradas por coleccionistas y testimonio de una época en la que el dinero también funcionaba como vehículo de identidad nacional.

Pero el protagonismo de Colón fue aún mayor: su retrato también apareció en el papel moneda hasta bien entrado el siglo XX.


Anverso del billete de cincuenta colones

Anverso de un billete de cincuenta colones emitido por el Banco Nacional de Costa Rica. En el centro destaca el retrato de Cristóbal Colón enmarcado por complejos patrones geométricos y elementos ornamentales que buscaban dificultar la falsificación. La composición transmite estabilidad institucional y refleja la importancia histórica atribuida al navegante.

Imagen cortesía del Museo del Banco Central de Costa Rica.


 Reverso del billete de cincuenta colones

El reverso muestra una escena de inspiración histórica vinculada a la llegada europea a América: varias figuras observan la costa junto a embarcaciones, en una imagen que evoca exploración y encuentro entre mundos. Este tipo de ilustraciones reforzaba el relato histórico que acompañaba al colón como moneda nacional.

Imagen cortesía del Museo del Banco Central de Costa Rica.


Retiro de las monedas de 5, 10 y 25 colones: una modernización necesaria

El Banco Central de Costa Rica ha anunciado que las monedas de 5, 10 y 25 colones del diseño anterior dejarán de ser válidas como medio de pago a partir del 1 de julio de 2026.

La decisión responde principalmente a razones prácticas. En el caso de la moneda de 5 colones, el coste de fabricación llegó a superar su valor nominal, una situación insostenible para cualquier sistema monetario. Además, la actualización busca simplificar el efectivo en circulación y adaptarlo a los hábitos de pago actuales.

Para garantizar una transición ordenada, ya se han puesto en circulación nuevas monedas de 10 y 25 colones con materiales más ligeros y diseños renovados.


Una historia monetaria que sorprende en España

Para muchos lectores españoles puede resultar llamativo que exista una moneda llamada “colón”. Acostumbrados al euro desde 2002, este tipo de referencias históricas en el dinero cotidiano son menos frecuentes en Europa.

Sin embargo, el caso costarricense demuestra que la moneda puede ser mucho más que un instrumento económico: también es un reflejo de la memoria colectiva y de los vínculos culturales entre ambos lados del Atlántico.

Pequeños cambios —como la retirada de unas monedas— sirven para recordar hasta qué punto la historia sigue presente en los objetos más cotidianos.


Más que un cambio de monedas

La desaparición de las antiguas monedas de 5, 10 y 25 colones no es solo un ajuste técnico. También es una excusa perfecta para redescubrir el significado de una divisa cuyo nombre conecta directamente con una figura clave de la historia compartida entre América y España.

Porque, a veces, basta mirar una moneda para encontrar siglos de historia.

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