En una publicación anterior repasábamos algunas de las casas de moneda y actores más relevantes dentro del auge de las monedas de alto y ultra alto relieve, un segmento que está redefiniendo la numismática moderna.
Sin embargo, había un nombre que decidimos reservar.
No por falta de importancia, sino precisamente por lo contrario.
Asturmint merecía un espacio propio.

La evolución reciente de la numismática apunta en una dirección muy clara: monedas concebidas como objetos visuales complejos, donde el relieve, la composición y la narrativa pesan tanto como el propio metal. En ese contexto, Asturmint se ha consolidado como una de las propuestas más interesantes dentro del panorama actual, y en el caso español, como una firma única en este tipo de emisiones.
Su planteamiento es directo y coherente con la tendencia del sector: crear monedas que no se limiten a representar una escena, sino que la construyan en volumen. El alto relieve deja de ser un recurso técnico para convertirse en el lenguaje principal de la pieza.

Esto se percibe con claridad en algunas de sus emisiones más representativas. Leviatán, por ejemplo, es una de esas monedas donde el relieve no solo aporta profundidad, sino intensidad. La escena parece emerger desde el metal, con un tratamiento casi escultórico que refuerza el carácter de la pieza.

En una línea distinta, pero igualmente reconocible, Athos demuestra la capacidad de Asturmint para trabajar personajes con gran presencia visual, combinando relieve, composición y acabados para generar una moneda equilibrada y muy atractiva para el coleccionista.
Otro caso especialmente interesante es Dragons of Autumn Twilight, dentro de la serie Dragonlance, donde el uso del ultra alto relieve permite desarrollar escenas más complejas, con múltiples planos y una sensación de volumen que se acerca claramente al terreno escultórico. Compruébalo en el video, esta moneda es una auténtica pasada.
Esta moneda, también de Asturmint, presenta una escena profundamente simbólica y contemporánea: un soldado camina entre restos de guerra, con un niño en brazos y otro a su lado, en un paisaje marcado por tanques, ruinas y un cielo cargado de tensión. Los detalles en color —especialmente los tonos azul y amarillo— refuerzan el homenaje al pueblo ucraniano, mientras que el relieve acentúa la crudeza de la escena, casi como si emergiera del propio metal.
Más allá de su valor estético, la pieza destaca por su capacidad para representar una realidad dura y actual: la resiliencia en medio del conflicto. No idealiza la guerra, sino que la muestra desde una perspectiva humana, centrada en la protección, el sacrificio y la supervivencia.
Este tipo de emisiones refleja una de las grandes libertades de la numismática moderna. A diferencia de muchas Casas de Moneda nacionales, que suelen mantenerse en discursos más institucionales y contenidos, estas empresas pueden abordar temas complejos, incómodos y profundamente contemporáneos. Pueden, incluso, representar la dureza y lo desgarrador de la guerra sin filtros, utilizando la moneda como medio de expresión artística y testimonio visual de su tiempo.
En todas estas monedas hay elementos comunes:
- Uso intensivo del alto y ultra alto relieve
- Escenas con fuerte carga narrativa
- Acabados tipo antiqued que potencian el volumen
- Tiradas limitadas orientadas al coleccionismo premium
No es casualidad que este enfoque encaje con el momento actual del mercado. El coleccionista ha cambiado, y con él, también lo han hecho sus expectativas. Hoy se busca algo más que una moneda bien acuñada: se busca una pieza que destaque, que tenga identidad y que ofrezca una experiencia visual.
En ese sentido, Asturmint no solo sigue la tendencia, sino que la interpreta con personalidad propia.
Lo interesante es que este posicionamiento se produce desde España, en un sector donde tradicionalmente han dominado otras geografías. Asturmint no intenta replicar modelos ajenos, sino que se integra en el lenguaje de la numismática moderna con una propuesta reconocible, basada en el detalle, el volumen y la narrativa.
Y eso es, probablemente, lo que justifica que en nuestro análisis del sector hayamos preferido detenernos aquí de forma específica.
Porque más allá de nombres globales, lo que realmente marca el futuro de la numismática es la capacidad de cada casa de aportar algo propio.
Y Asturmint, en ese sentido, ya lo está haciendo.
En un momento en el que las monedas de alto relieve ganan protagonismo y visibilidad, todo indica que este tipo de propuestas no solo seguirán creciendo, sino que se consolidarán como una de las líneas más relevantes del coleccionismo moderno.
Y dentro de esa evolución, Asturmint es, sin duda, una de las firmas a seguir de cerca.






Moneda es una pieza emitida por la entidad oficial con competencia para ello, lo cual da la legalidad y valor economico correspondiente. Si no se cumplen esas condiciones sera otra cosa, pero moneda no.
Es cierto que, en sentido estricto, moneda es la emitida por una autoridad oficial. Pero muchas de estas piezas sí tienen valor facial y están emitidas bajo licencia de estados, aunque no estén pensadas para circular.
Al final, es una evolución del propio concepto: siguen siendo monedas, pero con un enfoque más cercano al coleccionismo —y, en algunos casos, al arte.
Como bien dice NUBE, podrá llamase token, medalla o lo que cada uno quiera interpretar, pero moneda? , gracias por el trabajo que haces.