Como siempre, resulta obligado comenzar mostrando mi agradecimiento a nuestro amigo Evelio, por hacerme llegar, para compartir con todos vosotros, la última hoja que ha realizado de las «Hojas impresas para álbumes de monedas de 2 euros conmemorativas». Se trata de la número 70 de la serie, en la que encontramos monedas correspondientes al año 2025.
El uso de estas hojas nos ayudará a tener una colección mejor presentada, con la información correspondiente a cada una de las monedas que muestran nuestros álbumes.
Comentario de su autor: “Recomiendo imprimirla sin escalar (cabe en un Din A-3) en papel/cartulina de 300 g. Está pensada para el fondo de las hojas de cartoncillos de 4×5, para 20 monedas. En este caso solo se aprovecharía la mitad de los huecos.”
El Banco Central de Chipre (BCC) emitirá próximamente una nueva moneda de colección en plata, con un valor facial de 5€; la cual está dedicada al 70.º aniversario del inicio de la lucha nacional de la EOKA.
El 1 de abril de 2025 marcó el 70.º aniversario del inicio de la lucha nacional de la EOKA (Ethniki Organosis Kyprion Agoniston, Organización Nacional de Combatientes Chipriotas), un movimiento que entre 1955 y 1959 lideró la resistencia armada contra el dominio colonial británico en Chipre.
Desde su fundación, la EOKA encarnó el anhelo de autogobierno, dignidad nacional y la aspiración a la unión con Grecia (enosis). A partir del 1 de abril de 1955, sus miembros llevaron a cabo una serie de acciones coordinadas contra instalaciones británicas, dando inicio a lo que se conoció como la “Emergencia de Chipre”.
Durante esos años, la EOKA no solo llevó a cabo operaciones militares, sino que también tejió una red de resistencia social: sus actividades implicaron no solo combates, sino también movilización comunitaria, solidaridad vecinal y profunda implicación de jóvenes y familias.
En localidades como Paralimni, en el este de la isla, se organizaron eventos conmemorativos para honrar a los caídos y subrayar el papel de las comunidades locales en aquel esfuerzo por la libertad.
En el ámbito institucional, el Estado chipriota ha replicado ese recuerdo a través de actos oficiales y simbólicos. Por ejemplo, el presidente Nikos Christodoulides participó en un evento conmemorativo en Nicosia, recordando que aquel momento de 1955 significó “un punto de inflexión en la historia de Chipre”.
ANVERSOEl anverso de la moneda muestra una imagen del emblema del Banco Central de Chipre, junto a las inscripciones superiores “ΚΥΠΡΟΣ”, “CHIPRE” y “KIBRIS”, y más abajo, el año de emisión “2025”.
REVERSOEl reverso de la pieza por su parte, contiene una imagen central, enmarcada por ramas de laurel, del segundo al mando de la EOKA, Grigoris Afxentiou, quien dio su vida por la libertad de Chipre el 3 de marzo de 1957, en una batalla que pasó a la historia como símbolo de valentía y abnegación. Enmarcando su imagen se encuentra la inscripción superior “ΤΟΥ ΑΝΔΡΕΙΩΜΕΝΟΥ Ο ΘΑΝΑΤΟΣ ΘΑΝΑΤΟΣ ΔΕΝ ΛΟΓΙΕΤΑΙ” (LA MUERTE DEL VALIENTE NO SE TIENE POR MUERTE), bajo, en el lado derecho, el valor facial “€5” y en la zona inferior de la composición, la inscripción conmemorativa “ΕΟΚΑ 1955-59”.
A poco más de un mes para que finalice el año, el Vaticano ha presentado oficialmente las primeras emisiones numismáticas de 2025: los eurosets que incluyen las monedas de circulación con fecha de cuño 2025, acuñadas en calidad Flor de Cuño (FDC). Uno de los estuches reúne las ocho monedas de la serie regular de circulación, mientras que el otro incorpora además una moneda bimetálica de 5 euros, dedicada al 20.º aniversario de la muerte de San Juan Pablo II.
Conviene destacar que estas serán las últimas monedas circulantes que lucirán el escudo de armas del Papa Francisco. A partir de 2026, los diseños adoptarán ya los motivos correspondientes al Papa León XIV.
Euroset Vaticano 2025 en calidad FDC
La última serie de monedas del pontificado del Papa Francisco, planificada poco antes de su fallecimiento, posee un marcado valor simbólico. Más que nunca, esta colección adopta un profundo sentido conmemorativo: un homenaje tangible a su figura y a su legado, destinado a perdurar.
La serie está integrada por ocho valores —2 y 1 euro, y 50, 20, 10, 5, 2 y 1 céntimo— que conservan en su reverso las características comunes a todos los países de la zona euro. En el anverso, todas las piezas presentan el escudo de armas del Papa Francisco, la inscripción “Città del Vaticano” y el tradicional círculo de doce estrellas.
Euroset Vaticano 2025 FDC con moneda de 5 euros
La moneda bimetálica de 5 euros, incluida en esta edición ampliada, conmemora el vigésimo aniversario del fallecimiento de San Juan Pablo II, un Pontífice que recorrió el mundo como un peregrino incansable, llevando la luz del Evangelio a todos los pueblos. La escena lo representa avanzando con paso decidido y los brazos abiertos: un gesto que es a la vez abrazo, bendición y bienvenida. Sus vestiduras se agitan al viento, como si aquel viaje, en esencia, nunca hubiera llegado a su fin.
La artista Orietta Rossi complementa esta imagen con una multitud estilizada que surge tras él: brazos elevados, manos extendidas, semblantes apenas sugeridos pero reconocibles en cada uno de nosotros. Son los jóvenes que lo siguieron en las Jornadas Mundiales de la Juventud, pero también los más vulnerables, que encontraron en él una voz, un refugio y una esperanza.
Esta moneda no cierra una etapa: la abre, amplia y luminosa, como los brazos del propio Papa que aún hoy parece repetir, sin necesidad de palabras: «No tengan miedo. Abran, sí, abran de par en par las puertas a Cristo».
Este euroset incluye igualmente la serie completa de los ocho valores regulares de circulación con fecha de cuño 2025.
A continuación se presenta una recopilación de todas las monedas de 2 euros conmemorativas de Bulgaria, tanto las ya emitidas (a partir de su adopción del euro en 2026) como aquellas de las que se dispone confirmación oficial sobre el motivo al que estarán dedicadas.
La tabla en la que se recogerán dichas monedas estará organizada en cuatro columnas principales:
Año de emisión
Motivo al que está dedicada la moneda
Imagen oficial o previsualización
Volumen de emisión anunciado u oficialmente confirmado
Esta recopilación permitirá seguir de forma clara y ordenada la evolución de las emisiones conmemorativas búlgaras desde su incorporación a la zona euro, así como consultar de manera rápida los temas culturales, históricos y nacionales que Bulgaria decida destacar en sus monedas de 2 euros.
Cincuenta años después de que dos módulos soviéticos descendieran sobre la abrasadora superficie de Venus para transmitir las primeras imágenes panorámicas de aquel mundo infernal, el Banco de Rusia rinde homenaje a aquel logro con una moneda de 3 rublos en plata. Puede parecer, a primera vista, un episodio más dentro de la larga historia de la exploración espacial, pero Venera 9 y Venera 10 marcaron un antes y un después. No solo fueron capaces de sobrevivir —aunque por pocos minutos— en un entorno capaz de aplastar acero, sino que ofrecieron por primera vez a la humanidad un vistazo real del paisaje venusiano: rocas quebradas, un horizonte aplastado por la niebla tóxica y un suelo que parecía haber sido cocido durante eones.
La moneda no se limita a celebrar un logro técnico. Evoca un momento en el que el ser humano, con una mezcla de ingenio y obstinación, quiso ver más allá de lo que parecía posible. Y resulta casi inevitable imaginar a los ingenieros soviéticos de los años 70 diseñando un escáner óptico-mecánico capaz de operar a temperaturas superiores a los 450 °C —tan calientes como para fundir plomo— y a una presión equivalente a estar sumergido a casi un kilómetro de profundidad en el océano. Aquellos instrumentos, hoy superados pero entonces revolucionarios, transformaron para siempre nuestra idea de Venus.
La moneda recrea este espíritu. En el reverso, una composición rica en simbolismo muestra la sonda Venera 9 junto a su módulo de descenso, representados en relieve, como si emergieran de la superficie del planeta. Tras ellos aparece una representación en color de Venus, cuyos tonos amarillentos y ocres rememoran la atmósfera densa y abrasiva que envolvió a las misiones soviéticas. Alrededor, como trazando un arco en la historia, se lee «ПЕРВЫЕ ФОТОГРАФИИ ПОВЕРХНОСТИ ВЕНЕРЫ» —“Primeras imágenes de la superficie de Venus”— junto a la mención «ВЕНЕРА-9, -10» y el año central «1975». La composición no es un simple homenaje visual: es una narrativa condensada, un pequeño cuadro que intenta capturar el impacto científico y emocional de aquellas primeras fotografías.
El anverso, más sobrio y protocolario, lleva el inconfundible escudo de la Federación de Rusia, flanqueado por una inscripción semicircular y acompañado de la ley, el peso de la plata y el valor facial. Es la parte institucional, la cara formal que enmarca el recuerdo.
Pero lo esencial está en la historia. El 22 de octubre de 1975, Venera 9 consiguió posarse en Venus y transmitir sus primeras panorámicas poco después de tocar el suelo. Tres días más tarde, Venera 10 repetía la hazaña. Por entonces, nuestra comprensión del planeta era todavía borrosa: algunos científicos lo imaginaban como una especie de selva superhumana, otros como un desierto templado. Las fotografías recibidas desvanecieron cualquier ilusión. Venus no era la Tierra tropical que algunos soñaban, sino un infierno auténtico. Las imágenes revelaron un terreno triturado por el calor, una luz blanquecina filtrada por la atmósfera y un horizonte casi sin relieve, aplastado por la enorme presión. Y mientras los módulos transmitían, los orbitadores, pasando minuciosamente por encima en el momento exacto, recibían y reenviaban cada bit de información hacia la Tierra. Aquella sincronización en pleno espacio profundo fue otro de los logros silenciosos y poco citados de estas misiones.
El resultado fue un giro científico rotundo: Venus dejó de ser un hermano incómodo de la Tierra para convertirse en un laboratorio sobre los efectos más extremos del efecto invernadero. Desde entonces, ninguna teoría seria sobre el clima planetario ha podido ignorar los datos que Venera 9 y 10 aportaron.
La moneda del Banco de Rusia, más que celebrarlo, revive todo esto: la épica científica, el reto técnico, la sorpresa y el impacto conceptual. Lo hace con un diseño elegante y moderno, y con la exclusividad de su tirada limitada. Es una pieza pensada para coleccionistas, sí, pero también para quienes disfrutan de las historias en las que la humanidad se atreve a mirar allí donde la naturaleza parece decir “no”.
Si alguna pieza merece un pequeño monumento en forma de moneda, quizá sea esta. No tanto por la propaganda del momento, sino porque aquella mirada, captada a través de un escáner que apenas sobrevivió minutos en condiciones imposibles, sigue siendo un recordatorio de que, incluso en medio del fuego y la presión, siempre encontramos una manera de observar, interpretar y aprender.
Características técnicas de la moneda
Característica
Detalle
Emisor
Banco de Rusia
Denominación
3 rublos
Serie
El Cosmos
Motivo
50.º aniversario del aterrizaje de Venera 9 y 10 y las primeras imágenes panorámicas de Venus
Metal
Plata 925/1000
Calidad
Proof
Peso total
33,94 g (±0,31)
Contenido de plata fina
31,10 g como mínimo
Diámetro
39,00 mm (±0,30)
Grosor
3,30 mm (±0,35)
Tirada
3.000 unidades
Anverso
Escudo de la Federación de Rusia, ley metálica, información técnica y valor facial
Reverso
Sonda Venera 9, módulo de descenso, Venus en color e inscripciones conmemorativas
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