La Casa de la Moneda de Austria ha inaugurado hoy 14 de octubre la serie «Mitos, tesoros y leyendas» con una emisión que recorre la frontera entre la historia y la fe. Bajo el título «Símbolos de lo divino», la moneda de oro de 100 euros reúne tres piezas conservadas en el Tesoro Imperial de Viena: la Santa Lanza, las reliquias de la Vera Cruz y la copa de ágata identificada en el pasado con el Santo Grial.
Acuñada por Münze Österreich en oro de 986 milésimas y calidad Proof, tiene una tirada de 20.000 ejemplares. Su diseño pone en diálogo los objetos y el relato religioso que les dio significado: una cara presenta las reliquias y la otra evoca la Crucifixión.

Las reliquias y su significado en la tradición imperial
Las piezas escogidas permiten entender cómo una reliquia podía adquirir un valor que iba mucho más allá de su material. Para los soberanos, poseer objetos vinculados a la Pasión de Cristo significaba también afirmar que su autoridad contaba con protección divina. El Tesoro Imperial de Viena conserva testimonios de esa relación entre devoción, representación del poder y creencias transmitidas durante siglos.
Tres objetos, tres historias
La Santa Lanza. La pieza conservada en Viena es una lanza carolingia del siglo VIII, modificada posteriormente. Su interpretación cambió con el tiempo: se vinculó con Constantino y con san Mauricio antes de identificarse, durante el siglo XIII, con la lanza de Longinos. También se creyó que el elemento metálico de su centro era uno de los clavos de la Crucifixión. Tales asociaciones hicieron de ella un símbolo de legitimidad imperial al que se atribuía incluso la capacidad de favorecer victorias militares.
Las reliquias de la Vera Cruz. La moneda muestra los fragmentos venerados como restos de la cruz de Cristo, contenidos en un crucifijo que la ceca fecha después de 1350. La tradición los relacionaba con su sangre y con la protección otorgada a quienes los poseían.
La copa de ágata. Tallada en la Antigüedad a partir de un único bloque, incluidas las asas, adquirió fama por un fenómeno de sus vetas: bajo determinadas condiciones de luz parecían formar las letras «XRISTO». Esa lectura contribuyó a identificarla con el Santo Grial. En 1564, los herederos de Fernando I la declararon un bien inalienable de la Casa de Austria, junto con el supuesto cuerno de unicornio que era, en realidad, un colmillo de narval.
Son asociaciones religiosas e interpretaciones históricas de estos objetos, cuya importancia reside también en las creencias que suscitaron. La moneda recupera ese imaginario y lo convierte en el hilo conductor de sus dos caras.
Anverso: las piezas del Tesoro Imperial
El anverso sitúa la Santa Lanza en primer plano. Detrás aparecen el crucifijo que contiene las reliquias de la Vera Cruz y la copa de ágata. Completan la composición las inscripciones «REPUBLIK ÖSTERREICH», el año 2026 y el valor de 100 euros.

Reverso: el relato de la Crucifixión
El reverso representa a Cristo crucificado y la sangre que brota de su costado, recogida en una copa. A la izquierda se encuentra Longinos con la lanza. La escena explica visualmente el vínculo tradicional entre los objetos del anverso y la Pasión.

Características de la emisión
| Ficha técnica | |
|---|---|
| País | Austria |
| Año | 2026 |
| Valor facial | 100 euros |
| Metal | Oro de 986 milésimas |
| Peso total | 15,78 g |
| Contenido de oro fino | 15,55 g (½ onza troy) |
| Diámetro | 30 mm |
| Calidad | Proof |
| Diseño | Helmut Andexlinger, Rebecca Koini y Kathrin Kuntner |
| Tirada | 20.000 ejemplares |
| Fecha de emisión | 14 de octubre de 2026 |
Presentación y nueva serie
La moneda se entrega en el clásico estuche con certificado de autenticidad numerado y funda exterior.

Mitos, tesoros y leyendas
Cinco emisiones de oro · 2026–2030
Símbolos de lo divino
La Biblia de los emperadores
El Toisón de Oro
La leyenda del unicornio
La mística de la muerte
Un recorrido por los objetos y relatos que alimentaron el universo religioso y mítico de la Casa de Austria.







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