Ha sido emitida por el Banco de Kazajistán una nueva moneda, en dos versiones con diferentes faciales y en distinto metal, pero con un mismo diseño, perteneciente a la serie «Eventos y personas sobresalientes», dedicada al 150 aniversario del nacimiento del educador, figura pública, científico, lingüista y turkólogo kazajo Akhmet Baytursinuli.
Baytursinuli reformó el alfabeto kazajo. En 1912, excluyó todas las letras puramente árabes que no se usaban en el idioma kazajo y agregó letras específicas del idioma kazajo. El nuevo alfabeto, llamado Tote jazu (que significa escritura directa), todavía lo utilizan los kazajos que viven en China, Afganistán e Irán. Baytursinuli también desarrolló los conceptos básicos del kazajo y la terminología científica para la definición de la gramática kazaja. En 1937, fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento durante la Gran Purga.

En el reverso de la moneda hay una imagen de Akhmet Baytursinuli. A su derecha, enmarcadas por una imagen estilizada de un libro, se encuentran las inscripciones 150 JYL (años) y su nombre. En la parte superior está el logo del Banco Nacional de Kazajistán y el año de acuñación, 2022. En la parte inferior hay una imagen de una pluma, los años en los que vivió, 1872 – 1937. En la parte inferior, bajo la imagen de la pluma, figura la leyenda «Bilim álemdi qutqarady» (El conocimiento salvará al mundo).

El anverso muestra el escudo de armas de Kazajistán rodeado de figuras ornamentales decorativas y por debajo el valor facial, 100 tenge. Arriba y abajo se puede leer “Banco de Kazajistán”, en idioma kazajo e inglés, respectivamente.
Características de las monedas
Denominación: 100 tenge – 500 tenge
Metales: Cuproníquel – plata 925
Peso: 15 g – 24 g
Diámetro: 33 mm – 37 mm
Tirada: 20.000 – 2.000





En una se representa una ardilla (esquirol en catalán) y la otra presenta la iglesia de Sant Joan de Caselles, una de las que mejor ha conservado sus orígenes románicos. El edificio se construyó entre los siglos XI y XII, y sigue el esquema arquitectónico característico de las iglesias románicas de Andorra: nave rectangular con cubierta de madera, ábside semicircular y campanario de estilo lombardo. También conserva dos porches de siglos XV y XVI. En su interior pueden verse restos de una majestad románica de estuco de siglo XII, y el retablo, del año 1527, es de gran calidad artística, con influencias del renacimiento italiano y del germánico.











