Moneda nos descubre la antigua Apicultura en los arboles

La verdad es que gracias a la numismática cada día descubro entre otras muchas cosas, historias y tradiciones, que si no hubiese sido por mi atracción por las monedas difícilmente habría conocido. Hoy os presento una nueva moneda que me ha hecho conocer un tipo de apicultura, ya obsoleta, pero que ha quedado como una tradición en algunas partes de Lituania. «La apicultura arbórea o apicultura en los arboles». Bajo este nombre se emiten dos monedas con un mismo diseño que os voy a mostrar, además nos adentraremos en la historia de la apicultura en general y de esta tan particular.

Como podéis apreciar por las imágenes, esta nueva emisión numismática la componen dos monedas con faciales de 10 €, acuñada en plata y con unas notas de color, y la otra, sin renunciar al mismo diseño, de 1,5 €, esta última acuñada sobre una aleación de cuproníquel y con un precio de venta en los Bancos de Lituania de tan sólo 2 euros.

El anverso de las monedas presenta el escudo estilizado de Lituania conocido como “Vytis” que significa “caballero blanco” formado a partir de un enjambre de abejas y un panal lleno de miel. Las inscripciones son: LIETUVA (LITUANIA), el año de emisión (2020), el valor facial (10 € o 1,5 €) y la marca de ceca de la Casa de la Moneda de Lituania.

El reverso de la moneda representa una antigua tradición apícola lituana de recolectar miel de los huecos de los árboles: después de trepar a un árbol, un apicultor, con la cabeza cubierta con un velo de apicultor, está recolectando miel junto a un enjambre de abejas. También se muestra la inscripción DREVINĖ BITININKYSTĖ (APICULTURA EN LOS ÁRBOLES).

Características de las monedas de 1,5 € / 10 €

Aleación: cobre-níquel / plata 925

Peso: 11,10 g / 23.30 g

Diámetro: 27.50 mm /34 mm

Calidad: UNC / Proof

Acuñación: 30.000 / 2.500

Diseñado por: Vytautas Narutis

Precio de venta en Lituania: 2 € / 59 €

 

La apicultura arbórea o apicultura en los arboles

Las abejas, junto con su miel, cera, propóleo y otros productos de la colmena, han sido una parte muy importante en la vida del hombre desde la antigüedad. Los bienes producidos por las abejas siempre han sido utilizados como dulces y medicinas, además de servir a la humanidad en el desarrollo las primeras relaciones económicas a través del comercio.

Las  raíces de la apicultura: el cuidado decidido y organizado de las abejas y la
uso de sus productos para consumo personal, son difíciles de datar.
Se ha encontrado miel en fósiles de ámbar de hace unos 30 millones de años. También se sabe que la miel fue utilizada ya como alimento en la Edad de Piedra, mientras que hace 6.000 años se criaban abejas en Egipto. En el Siglo IV a. C. Hipócrates profundizó en los
beneficios de la miel y Plinio el Viejo describió la expansión de la apicultura en
el imperio Romano.

La tradición apícola en el territorio de Lituania (país emisor de las monedas) y Polonia fue 
mencionado por primera vez en fuentes históricas del siglo XIII, mientras que desde el siglo XIV los derechos de los apicultores y la protección de los huecos de los árboles han estado presentes en multitud de documentos. Este derecho fue plenamente consagrado en los Estatutos del Gran Ducado de Lituania (que data de 1529, 1566 y 1588). La destrucción de un árbol hueco destinado a las colmenas era castigada con una multa, mientras que el saqueo y robo de la miel era más severamente castigado.

La apicultura comenzó en los huecos que formaba la naturaleza, unos de estos eran los realizados por los pájaros carpinteros; quien encontrase uno de estos panales estaba considerado el dueño de la miel. Más tarde, las personas comenzaron a hacer huecos artificiales en los arboles.  La gente no solo preparó estos huecos sino también los protegió y cosechó la miel y la cera. Los huecos serían preparados por apicultores, los enjambres de abejas fueron atraídos con un pequeño trozo de panal o cera.

Los huecos en los arboles fueron hechos a una altura de 10 a 15 metros,  con lo que trabajar en tales condiciones era realmente complicado. Al árbol se subía con un
elemento especial hecho de una cuerda trenzada o esquejes de piel de alce, al que se le llamaba geinys. A la altura adecuada, sentado en un tablón colgante, el artesano hacía un agujero vertical de un metro de largo en el tronco del pino, cubriéndolo pero dejando espacio para que entraran las abejas.

No fue una tarea fácil para los apicultores trabajar con tales colmenas, las abejas hicieron  los panales a su manera, por lo que muchos tuvieron que ser eliminados. Los huecos de los árboles también eran a menudo saqueados por los osos, así que ingeniaron todo tipo de formulas sencillas pero inteligentes para proteger sus colmenas. Colgaron bloques para impedir que treparan al árbol o llenaron el suelo de estacas con puntas afiladas.

El abandono de estas técnicas que fueron  sustituidas por las más cómodas y productivas conocidas hoy, unido a la tala masiva de estos pinos, llevo a que en 1929 Polonia anunciará la extinción de la tradición de la apicultura arbórea. Sin embargo, esto nunca ha sucedido en Lituania; a día de hoy, los lituanos permanecen como la única nación de Europa que ha conservado este antiguo legado. 

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2 respuestas a “Moneda nos descubre la antigua Apicultura en los arboles”

  1. Erik dice:

    Hola. Aparte de lo que me gustan las monedas, es muy interesante el reportaje que las acompaña. Muchas gracias.

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