Una figura femenina parece elevarse lentamente desde una superficie de intenso color azul. Su rostro permanece sereno, con los ojos cerrados y la cabeza inclinada, mientras una compleja red de líneas geométricas recorre su piel y se prolonga hacia la base como si se tratara de una cascada solidificada.
Esta original composición da forma a LADY WATERFALL, una nueva moneda de colección presentada por Power Coin que explora la relación entre la figura humana, el agua, la geometría y la escultura contemporánea. Lejos del formato numismático convencional, la cabeza sobresale aproximadamente 3,5 centímetros sobre la base, transformando la emisión en una verdadera escultura en miniatura.

La pieza inaugura la serie «Wireframe Art» y está acuñada con dos onzas de plata de 999 milésimas, presenta un acabado antiguo y esmalte azul, y cuenta con una tirada especialmente reducida de tan solo 250 ejemplares en todo el mundo.
Cuando la geometría digital se transforma en moneda
El concepto de wireframe, cuya traducción literal sería «estructura de alambre», procede principalmente del diseño digital y del modelado tridimensional. Antes de que una figura virtual reciba colores, luces o texturas, su volumen puede visualizarse mediante una malla formada por líneas y puntos que delimitan cada una de sus superficies.
Esta estructura funciona como el esqueleto geométrico del objeto y permite comprender cómo ha sido construido. En el modelado digital suele permanecer oculta bajo la apariencia definitiva, pero también posee un lenguaje visual propio que ha terminado extendiéndose al diseño, la arquitectura y el arte contemporáneo.
Las mallas wireframe permiten mostrar simultáneamente el exterior y la estructura de una figura. De esta manera, aquello que normalmente queda escondido durante el proceso creativo pasa a convertirse en el verdadero protagonista de la obra.
Una moneda tridimensional que rompe con el formato tradicional
LADY WATERFALL traslada ese lenguaje tecnológico a un material físico y tradicional como la plata. El rostro femenino conserva rasgos suaves y reconocibles, pero aparece atravesado por una cuadrícula que sigue cuidadosamente sus curvas, cambia de dirección y se deforma de acuerdo con el volumen de la cabeza.
La combinación crea un marcado contraste entre la naturalidad del rostro humano y la precisión matemática de las líneas. Dependiendo del ángulo desde el que se observe la pieza, la malla parece comprimirse, abrirse o desplazarse sobre la superficie, generando una apariencia cambiante.
El esmalte azul rodea por completo la escultura y actúa como una superficie acuática. Sus tonalidades profundas y sus reflejos contrastan con el acabado antiguo de la plata, separando visualmente la figura de la base y haciendo que parezca emerger del agua.

La propia posición de la figura contribuye a reforzar esta sensación. Con los ojos cerrados y el rostro dirigido hacia arriba, la mujer transmite calma, introspección y una cierta impresión de ingravidez. Parece abandonarse al movimiento del agua o emerger de ella en un instante detenido.
El diseño no presenta una cascada de manera literal. En su lugar, reinterpreta su movimiento a través de los filamentos verticales que descienden desde la cabeza y continúan alrededor del cuello. Las líneas recuerdan corrientes de agua que caen y se entrecruzan antes de alcanzar la superficie azul situada en la base.

De esta unión nace el nombre LADY WATERFALL. La figura femenina y la cascada no aparecen como dos elementos separados, sino integradas en una misma estructura escultórica: el rostro se convierte en geometría y la geometría termina fluyendo hacia el agua.
El acabado antiguo aplicado a la plata acentúa las zonas más profundas de la malla y permite distinguir mejor cada línea. También aporta mayor definición a los volúmenes del rostro y evita que la estructura pierda detalle a pesar de la extraordinaria complejidad de su entramado.
REVERSO

El reverso de la moneda presenta el rostro femenino en el centro de una superficie cubierta de esmalte azul. Visto desde arriba, el diseño conserva una composición circular reconocible, pero la perspectiva permite apreciar cómo la cabeza comienza a sobresalir progresivamente del campo.
La mujer aparece con los ojos cerrados y una expresión serena. Sus facciones se mantienen lisas en determinadas zonas, mientras que el resto del rostro queda envuelto por una malla geométrica.
ANVERSO

El anverso de la moneda adopta una composición considerablemente más sobria. Su diseño está formado por una sucesión de ondas concéntricas que parten del centro y se extienden hasta el borde.
Estas líneas pueden interpretarse como las ondas generadas por una gota al caer sobre el agua, prolongando en esta cara el concepto acuático desarrollado alrededor de la figura femenina. La composición también aporta continuidad visual al conjunto sin competir con la complejidad escultórica del reverso.
En el centro de la moneda figura el Sello Público de Niue. A su alrededor se distribuyen las inscripciones «NIUE», «2026″ y «2 DOLLARS», correspondientes al país emisor, el año de emisión y el valor facial de la pieza.
Características de la moneda
| País emisor | Niue |
|---|---|
| Año | 2026 |
| Valor facial | 2 dólares |
| Metal | Plata 999,9 milésimas |
| Peso | 62,2 g (2 onzas) |
| Diámetro | 35 x 45 x 45 mm |
| Serie | Wireframe Art |
| Calidad | Antique Finish |
| Tirada | 250 unidades |
| Presentación | Estuche y certificado de autenticidad |
La emisión se encuentra actualmente en preventa, con disponibilidad estimada para el 30 de noviembre de 2026.
Lady Waterfall ya puede consultarse en la tienda de Power Coin
En su ficha se encuentran el precio actualizado, la disponibilidad y las condiciones de compra.







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